SEQUÍAS HOY, INUNDACIONES MAÑANA

Por Dra. Graciela Viviana Zucarelli *

REGISTROS HISTÓRICOS DEL RÍO PARANÁ

El río Paraná, que constituye uno de los principales cursos de agua de la Cuenca del Plata, está experimentando desde hace más de un año, situaciones de déficit de agua que tienen implicancias de las más variadas índoles. La Figura 1[1] ilustra los valores de los niveles mínimos anuales en (m) registrados en el hidrómetro del Puerto de Santa Fe, desde el inicio de los registros, en 1905.

Figura 1. Alturas mínimas anuales (m) en el hidrómetro del Puerto de Santa Fe, desde 1905 hasta julio de 2021.

Como puede observarse, el valor mínimo registrado corresponde al año 1944 (-1,03 m), seguido del registro del año 1916 (-0,74 m) y el de 1977 de -0,44 m. Más recientemente, en el año 1969, se observó una medida de -0,14 m.

Teniendo en cuenta estos valores y considerando como la situación más desfavorable la ocurrida en 1944, hay algunas cuestiones que deberíamos preguntarnos, por ejemplo; ¿qué porcentaje de la población vivía en áreas urbanas? ¿cuál era el uso del suelo en la cuenca? ¿cómo han ido variando los niveles freáticos? ¿cuál era el consumo de agua diario en esa época por los habitantes de la ciudad? Y así sucesivamente… Es decir, estamos viendo la foto del año 1944 y la foto del año 2021, pero nadie nos contó la película entre esos años.

Si se pudiera hacer un paralelismo entre lo ocurrido en estos años podríamos decir, por ejemplo, que América Latina tenía un 40% de su población en áreas urbanas en el año 1940 mientras que en la actualidad ese porcentaje llega al 80%[2]. Cerca de 13 millones de hectáreas de bosques nativos del mundo desaparecen por año, lo que equivale a una vez y media la ciudad de Buenos Aires por día[3]. En ese sentido, de acuerdo con los datos presentados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) [4], en el primer tramo del siglo XXI, Brasil ha perdido hasta el 8% de sus bosques y selvas de la Amazonía lo que significan alrededor de 30 millones de hectáreas.

En una investigación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) se presentan valores de niveles freáticos de distrito Loma Alta de 37 m en el año 1970, 30 m en el año 2010 y 22 m en diciembre de 2016[5].
Es decir, la urbanización, la deforestación, el aumento de los niveles freáticos son algunos de los procesos que se han registrado en el período comprendido entre la década del 40 y la actualidad y están asociados a conceptos de cambio global, cambio climático, cambio en el uso de suelo, urbanización, deforestación, etc.

IMPLICANCIAS DE LA BAJANTE

Si bien una de las causas principales de la pronunciada bajante de la actualidad es el déficit de precipitaciones en las cuencas brasileñas de los ríos Paraná e Iguazú y se espera que los caudales y niveles del río continúen bajos, las implicancias actuales y futuras son y serán importantes. Los efectos de los eventos extremos, sean inundaciones o sequías, producen modificaciones en aspectos tales como la calidad del agua, en las obras hidráulicas, en las erosiones de las márgenes, en la disponibilidad de agua para la provisión de diferentes usos, en la navegación, etc

En lo que respecta a la calidad del agua en la ciudad de Santa Fe, la situación de bajante generó que la empresa Aguas Santafesinas SA (ASSA) tenga que redoblar los esfuerzos para que el agua sea apta para consumo humano[6]. La bajante hizo que el agua que se capta en las tomas que abastecen a la ciudad presenten una mayor concentración de minerales y, como consecuencia, los usuarios perciban un sabor más salado.

Otro aspecto neurálgico a tener en cuenta es la navegación, ya que por el río Paraná sale el 80% de la cosecha gruesa argentina de soja y maíz de la llanura pampeana. En 2020, los bajos niveles de agua en este curso significaron un costo extra para los agroexportadores de 250 millones de dólares[7].

PRONÓSTICO ESPERADO

Los organismos encargados de realizar los pronósticos de precipitaciones y niveles de los ríos son el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Instituto Nacional del Agua (INA) respectivamente. Los pronósticos se hacen mediante modelos matemáticos que utilizan información y que se van retroalimentando con los valores de precipitación y niveles observados en la actualidad.

El Pronóstico Climático Trimestral[8] elaborado por el SMN, del 28 de julio de este año presenta los patrones de precipitación para agosto-setiembre-octubre que indican valores (IN) Inferior a la normal sobre el este de la provincia de Buenos Aires y sur del Litoral y valores (N-IN) Normal o Inferior a la normal sobre el norte del Litoral, región norte, centro, Cuyo y centro-norte de Patagonia.

Por su parte, el INA[9]  realiza el pronóstico de los niveles del Río Paraná y sus principales afluentes teniendo en cuenta tres escenarios hidrológicos posibles: (i) escenario 1, plantea que los valores mínimos se mantienen durante los meses de julio y agosto; (ii) escenario 2, los valores mínimos se mantienen durante los meses de setiembre y octubre y finalmente el (iii) escenario 3, supone que los valores mínimos se mantienen durante agosto y setiembre. Para cada escenario, se presentan los valores mínimos probables y la duración del estiaje. Por ejemplo, considerando el escenario 3, en el Puerto de Santa Fe, el valor mínimo estimado será de -1,10 m y se dará el 5 de setiembre, valor que puede ser modificado en función de nuevas simulaciones.

HACIA UNA GESTIÓN INTEGRADA DE LOS RECURSOS HÍDRICOS

La Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH) es un proceso que promueve el desarrollo y manejo coordinados del agua, la tierra y otros recursos relacionados, con el fin de maximizar el bienestar económico y social resultante de manera equitativa sin comprometer la sostenibilidad de los ecosistemas vitales[10].

En ese marco, podemos afirmar que los fenómenos naturales como esta bajante están asociados a la falta de planificación. Si bien tienen una componente natural, dado que los ríos tienen períodos de bajantes y de crecidas, también tienen una alta componente antrópica. Hoy nos convoca una sequía, pero mañana es probable que nos convoque una inundación. Entonces, ¿por qué esperar una bajante para concientizar sobre el uso racional del agua? ¿por qué esperar una bajante para trabajar sobre las pérdidas del sistema o para implementar medidores domiciliarios? Del mismo modo, ¿por qué esperar una inundación para ver el estado de las defensas o para valorar la importancia de tener un monitoreo continuo de las variables hidrológicas?

Los países en vías de desarrollo están acostumbrados a trabajar en la emergencia, es decir, a “apagar el fuego”. En la ciudad de Santa Fe, como en muchas otras regiones del país, no existe un Plan para actuar durante la sequía y eso obliga a trabajar durante la emergencia, con improvisación, sin una adecuada planificación. Esto, en términos generales, puede dar resultados positivos o negativos pero, en definitiva, las decisiones que se toman involucran incertidumbre y necesitan mucho presupuesto. Por otra parte, estos eventos extremos nos demuestran la transversalidad del agua ya que sus causas y sus consecuencias necesitan de las miradas de muchos interlocutores poniendo en evidencia que, a lo largo del tiempo, la gestión del agua ha sido descoordinada y fragmentada.

Imágenes propias de la autora:


*Docente e Investigadora de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral (FICH-UNL) y de la Universidad Tecnológica Nacional, Regional Rafaela (UTN).

Contacto: vivianazucarelli@gmail.com

0342 – 154186046

REFERENCIAS

[1] Hammerly, Rosana. Niveles mínimos del Río Paraná en el Puerto de Santa Fe. Inédito

[2]CEPAL. Comité Especial de la CEPAL sobre Población y Desarrollo. Población, territorio y desarrollo sostenible. Disponible en: Población, territorio y desarrollo sostenible

[3] Los bosques en peligro. Disponible en: https://www.vidasilvestre.org.ar/nuestro_trabajo/que_hacemos/nuestra_solucion/cambiar_forma_vivimos/conducta_responsable/bosques/_cual_es_el_problema_/

[4] Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística (IBGE). Disponible en: https://www.ibge.gov.br/

[5] AER INTA Gálvez, 2 FICH-UNL, 3 EEA INTA Rafaela. Nivel freático en el departamento San Jerónimo (Santa Fe) Argentina. Martins, L.; Calcha, J.; Boero, L.; Yaconangelo, L.; Chiavassa, A.; Tosolini, R. Disponible en: https://inta.gob.ar/sites/default/files/inta-oliveros.nivel-freatico-departamento-san-jeronimo.pdf

[6] El Enress hace hasta cuatro controles por día del agua. Disponible en:

https://www.unosantafe.com.ar/santa-fe/el-enress-hace-cuatro-controles-dia-del-agua-n2677147.html

[7] Por qué hay tan poca agua en el río Paraná y cómo eso afecta a las ciudades y a la economía. Disponible en:

https://www.redaccion.com.ar/por-que-hay-tan-poca-agua-en-el-rio-parana-y-como-eso-afecta-a-las-ciudades-y-a-la-economia/

[8] Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Pronóstico Climático Trimestral. Disponible en: https://www.smn.gob.ar/sites/default/files/pronostico_climatico_trimestral_082021.pdf

[9] Instituto Nacional del Agua. Alerta hidrológico de la Cuenca del Plata. Disponible en: https://www.ina.gov.ar/alerta/

[10] Global Water Paterneship. Gestión Integrada de los Recursos Hídricos. Disponible en: https://www.gwp.org/es/GWP-Sud-America/ACERCA/por-que/PRINCIPALES-DESAFIOS/Que-es-la-GIRH/

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